¿Quiénes son los Mártires en Bomberos?
Los mártires son aquellos valientes bomberos que han sacrificado sus vidas en cumplimiento de su deber, combatiendo incendios y atendiendo emergencias para proteger a la comunidad. Su legado permanece en nuestros corazones como símbolo de coraje, entrega y dedicación al servicio.
Juan Guzmán Ortiz - Primera Compañía
1930
Fue el 18 de Septiembre de 1930 a las 21.45 horas cuando Juan Guzmán Ortiz, perteneciente a la Primera Compañía "Bomba Bernardo Ohiggins" del Cuerpo de Bomberos de San Bernardo, escuchó el sonido de la sirena que llamaba a cumplir con el deber. Emprendió la carrera hasta nuestro cuartel, pero la máquina Mercedes Benz "12 de Febrero" había salido ya rumbo a la Maestranza Central de Ferrocarriles del Estado, lugar de la emergencia. Sin dudar, volvió a emprender la veloz carrera hacia el lugar amagado ingresando ella por su puerta principal de Avda. Portales. Agotado por el esfuerzo previo, se presentó y unió a las labores de extinción junto a la "12 de Febrero" y demás bomberos que ya se encontraban trabajando en el lugar. Juró servir a la comunidad en forma consciente y voluntaria, asumiendo los riesgos que conlleva el defender la vida, los bienes de nuestra comunidad, comprometiendo incluso su vida por sus altruistas ideales, por su pasión bomberil. Lamentablemente tanto esfuerzo en pocas horas tuvo un alto costo para él, se desplomó junto a la máquina, en medio de pitones, mangueras y bomberos agotados. En el lugar lo atiende nuestro Cirujano Luis Sepúlveda Salvatierra, quién dispone su inmediato traslado al Hospital Parroquial donde se informa su deceso a las 23.15 horas. Hoy 18 de Septiembre de 2025 al cumplirse 95 años de la trágica pérdida de nuestro Mártir don Juan Guzmán Ortiz, nuestra Primera Compañía rinde el justo homenaje a quién ofrendó su vida en aras del servicio, que descanse en paz junto a todos quienes también lo hicieron por nuestros ideales,de servicio voluntario- Por haber ofrendado tu vida en tan noble misión,es un ejemplo que reconocemos, valoramos y que nos honra como primerinos y primerinas. Serviste dando lo mejor de tus capacidades, serviste sin esperar nada a cambio, serviste entregando incluso la vida, serviste para entregar tu mano de manera desinteresada a quien la necesitase. Siguiendo su ejemplo no vacilaremos en encaminarnos a la próxima alarma... con fuerza.... decisión y entrega por los demás,....... hoy y siempre. Juan Guzmán Ortiz no sólo está en el recuerdo, sino que en la voz de tu Compañía que en cada acto de servicio te nombra y con voz fuerte y firme responde en tu memoria....... Juan Guzmán Ortiz - Mártir de Compañía..................!!!!...Firme....!!!!
Alexis Bastías Bobadilla - Tercera Compañía
2014
El 12 de abril del 2014 a las 16:40 horas, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso declaraba alarma de incendio forestal en el sector La Pólvora. Considerado hoy como el mayor incendio urbano de nuestro país, rápidamente se propagó al sector El Vergel, de ahí avanzó al norte alcanzando doce barrios de la ciudad y diez cerros. El siniestro dejó 2900 viviendas destruidas y 15 víctimas fatales. No hubo bombero a lo largo de todo nuestro territorio que no quisiera estar presente para derrotar al obstinado destructor, el fuego, y fue así como voluntarios de San Bernardo hicieron lo suyo y un gran contingente se hizo presente en el lugar, colaborando con sus hermanos porteños, regresando días después con honor, sacrificio y la labor cumplida. Sin embargo, por diferentes razones, no todos pudieron estar presente, y mantenían el deseo de ayudar en esta catástrofe. Siguiendo el espíritu solidario, un grupo de bomberos tercerinos sumado a un grupo de amigos de la Tercera Compañía, buscaron la idea que les permitiera estar presente con la colaboración para alguna familia de compatriotas que hubiera sido víctima de tan dantesco siniestro, decidiendo construir una vivienda para cobijar a una madre de dos pequeños hijos, y un tercero en camino. Aparecieron los ingenieros, constructores, eléctricos, albañiles, como también el financiamiento y los voluntarios necesarios para comenzar con la construcción desde el amanecer del 1° de Mayo del año 2014. Fueron cuatro días inagotables para todos los concurrentes, destacando el voluntario Alexis Bastías, por su liderazgo y sorpresivo conocimiento en construcción, sumado a un gran esfuerzo en la ejecución del proyecto. Este puñado de mujeres y hombres, al igual que el grupo que había combatido el incendio 15 de abril y que también lo integraba Alexis, regresaron al cuartel alrededor de las 05:00 de la mañana del lunes 5 de mayo, donde fueron recibidos por los guardianes de reemplazo, pero a diferencia del trabajo desarrollado en el incendio, en esta oportunidad la tarea no estaba concluida, había que continuar buscando financiamiento y aportar aún más trabajo para culminar la obra. Esa mañana cerca de las 12:00 horas, el grupo de guardianes desayunó y coordino la preparación del almuerzo, al fue invitado Alexis para así compartir la mesa de la amistad, con un plato del clásico menú de los cuarteles de bomberos: fideos con Salsa, preparados por Aníbal y Pedro y, como es clásico, los chiporros Ignacio y Pato debieron poner la mesa para el almuerzo que estaba pronto a servir. Cercano ya a comer, se suma Nelson Bastías, quien llegando de clases pregunta si se puede quedar al almuerzo. Como es ley, le tocará lavar la loza y juntar a los comensales para sentarse a matar el hambre del día, comenzando a buscar a Alexis en el cuartel para que se acerque al casino. En esa búsqueda, y sin respuesta a los llamados a comer, Nelson lo encontró inconsciente en la guardia nocturna. Al evaluarlo, detecta que está sin signos vitales y pide ayuda a Pedro Olivares y Aníbal Korn, quienes rápidamente asisten al llamado de auxilio de Nelson y, sin dudar un segundo, inician maniobras de RCP y oxigenoterapia, mientras Aníbal gestiona ambulancias para trasladarlo rápidamente. Al momento en que la central de alarmas informaba que no existían unidades disponibles, nuestro Teniente Tercero toma la decisión de trasladarlo en el carro H-3, avisando a Hernán Figueroa (Cuartelero) y saliendo raudos a la urgencia del Hospital Parroquial Hernán, Aníbal, Pedro, Ignacio, Patricio, Nelson y Alexis. Todo esto, sin detener un solo segundo las maniobras de reanimación, en una emergencia que relativizó el tiempo a los tripulantes de la bomba, sin esperar o pensar siquiera que sería la última vez que Alexis tripularía una de nuestras máquinas. Ya en el hospital, se entrega en el reanimador a cargo del Doctor Cabezas. Los minutos fueron eternos, tanto así, que hubo tiempo suficiente para que el hospital se llenara de bomberos y carros bomba, a la espera de una buena noticia. Alexis iba y volvía del paro, y cada vuelta era un poco de esperanza para las personas que esperaban fuera del box, con el corazón acongojado y la mente en búsqueda de respuestas. Después de un tiempo que no somos capaces de determinar, el médico sale y nos dice que el pronóstico en estos casos es generalmente malo, y que nos preparáramos para lo peor. Mientras la urgencia del hospital se seguía llenando de bomberos, los segundos continuaron corriendo en el reanimador del hospital hasta que el último mensaje del Doctor Cabezas detuvo el tiempo: No había más que hacer, Alexis se marchaba de este mundo, con el ulular de la paila del cuartel general, enlutando nuestros carros por algunos días, y nuestros corazones para siempre. La desesperanza gobernó la decena de bomberos que poblaban la urgencia, que entre lágrimas y abrazos se acompañaban en el dolor de perder a un hermano, algunos de ideal, otros de bomba, otros de sangre. En los días siguientes, la casa verde alojó durante el día a cientos de personas que se acercaron a darle una última despedida a Alexis, mientras que en las noches las propias tradiciones bomberiles hicieron lo suyo, entre cachos y dominós, y algunos vasos para ahogar la pena de haber perdido a un compañero y amigo. Llegado el día del último adiós, cientos de personas se congregaron en el cuartel de la Chile – España, mientras nuestra bomba fundadora, la Meche, esperaba a Alexis para trasladarlo a la cual sería su última morada. Bomberos, ciclistas, aeromodelistas, compañeros de universidad y de colegio, amigos de la vida y familiares acompañaron en una peregrinación fúnebre de más de 5 kilómetros, que se extendía por cuadras y cuadras en el viejo San Bernardo que lo vio crecer. Una vez en el cementerio, y a punto de ser bajado, Alexis nos jugó la última broma: no podíamos bajar el féretro porque faltaba un documento del Servicio Médico Legal. Alexis, bromista, alegre, “giro sin tornillo”, dispuesto a ayudar a sus amigos, y aún más a quienes no lo eran, pero necesitaban apoyo, nos deja el 5 de mayo del 2014 a las 16:00 horas, producto de un paro cardiorrespiratorio producido en nuestra guardia nocturna, mismo lugar donde hoy nuestros bomberos esperan atentos la caída del tono para adherirse a los principios de solidaridad humana, que son la base de la institución.
Sergio Esteban Li Li - Septima Compañía
1952 - 2022
BSergio Esteban Li Li Voluntario Fundador de la Séptima Compañía Bomba New York y Mártir del Cuerpo de Bomberos de San Bernardo, El Bosque y Calera de Tango, nació en la ciudad de Antofagasta un 29 de octubre 1952. Sus primeros pasos como Bombero fueron en la Sexta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, donde ingresó el año 1968; en la década de los 70 ́s deja su servicio como Bombero e ingresa a Carabineros de chile, y contrayendo matrimonio con la señora Teresa Mesías, teniendo como hijos a Johnny y Karina. Ya en la década de los 80 ́s deja la institución de Carabineros, e ingresa nuevamente Bomberos, pero esta vez, a la Décimo Séptima Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, donde perteneció entre los años 1981 al 1984, dejando esa Compañía por motivos personales e ingresando nuevamente entre los años 1993 y 1996. Después de estar alejado por un largo tiempo de la institución, y pasar varias veces por la avenida Las Acacias, observa por unas de las casas mucho movimiento juvenil, por lo que un día detiene su marcha y se entrevista con nuestro Director Honorario Kranko Zapatta, donde lo invita a formar parte de nuestra Brigada Juvenil New York, siendo así su ingreso el año 2004. Desde entonces, la entrega y compromiso por parte de Don Sergio siempre fue total, siendo muestra de aquello fueron las innumerables ocasiones que con orgullo vistió la guerrera roja, cada vez que visitaba compañías hermanas, y no solo en el Cuerpo de Bomberos de San Bernardo, sino que incluso en regiones, como lo hizo con la Quinta compañía de Rancagua, cuando asistía a Antofagasta, a la 17 de Santiago, etc. No se puede dejar de lado toda la entrega que dio en tiempos de pandemia, que a pesar de que en un principio tenía prohibido asistir al cuartel, de una u otra forma se las ingeniaba, para estar siempre presente; en primera instancia de manera online, tomando cargos como Consejero de Disciplina. Una vez levantada dicha prohibición, fue siempre el primero en estar inscrito en los turnos, sobre todo los diurnos, donde incentivaba a Nuestros Voluntarios más jóvenes a asistir, a compartir un almuerzo, una once o una cena. Aquel viernes 17 de junio 2022, como era habitual Don Sergio estaba en C-7, a la espera de las noticias que traería la comisión de terreno luego de asistir a una reunión con el alcalde de la comuna, donde se recibió la buena noticia que por fin la Séptima tendría un terreno para poder emplazar el cuartel definitivo de Nuestra Compañía. Tanta fue su emoción que no dudó ni un segundo en enviar un WhatsApp a las 14:33 hrs por el grupo de la compañía indicando lo siguiente: “Hoy 20 horas nos juntamos con nuestro Director Honorario en C-7 para los que quieran participar”, y quien iba a pensar que efectivamente nos reuniríamos todo en C-7, pero lamentablemente otro sería el fin...Cuando el reloj marcaba las 14:34 hrs, un minuto después de la invitación de Don Sergio, caen los tonos de Nuestra Compañía, acompañado del tono que indica que se trataría de una alarma de 10-0, donde de forma rauda no duda ni un segundo en equiparse con su uniforme de trabajo y siendo el más antiguo sale a cargo del Carro BX-7, acompañado de 3 bomberos. Camino al lugar de la emergencia, da las primeras instrucciones a sus camaradas, donde preocupado de la emergencia y de los carros que venían en tránsito daba las instrucciones de lo que se debía llegar a realizar. Luego de dar el 6-3 comienza a dar las instrucciones, donde todos tenemos grabado en nuestra memoria “que la próxima máquina que llegue al lugar alimente a carro BX7”, para luego desplomarse en el pavimento frente a la puerta del llamado, circunstancia en la que sus compañeros no dudaron en correr a su socorro, mientras otros continuaban atendiendo la emergencia. En un par de minutos el foco principal fue atender a Don Sergio, Voluntarios no solo de la séptima, sino de la 2da, 1ra, 5ta, daban todo su mayor esfuerzo por lograr obtener algún reflejo, respuesta o señal de que todo estaría bien. Donde luego de unos eternos minutos es trasladado por personal del SAMU al Hospital El Pino. Al recinto hospitalario no solo llegaron sus camaradas de la séptima, sino que se hizo presente el Cuerpo de Bomberos en pleno, todos pendientes de su estado de salud, con la fe intacta de que recibirían buenas noticias y todo saldría bien, pero alrededor de las 16:00 hrs, sale el médico a dar la noticia que nadie quería escuchar; a pesar de todos los esfuerzos entregados tanto por personal de SAMU, equipo médico y por sobre todo de sus pares bomberos, Don Sergio había partido de este mundo terrenal, para pasar a integrar el cuartel Celestial. Y efectivamente nos reunimos todos en C-7 como don Sergio nos había hecho la invitación unas horas antes, pero esta vez para despedirlo, donde su cuartel se vistió de luto, para recibir a todos quienes vinieron a acompañar a Don Sergio y a su Familia. Muchas fueron las personas que llegaron, las muestras de cariño y afecto a nivel nacional, donde sin duda cada integrante sintió ese apoyo tan necesario en momentos tan difíciles como los vividos aquel 17 de junio. Tanto fue así que el domingo 19 de Junio, fecha en que lo despedimos con todos los Honores que se merecía, acompañado de cientos de bomberos y bomberas que fueron parte de las delegaciones que llegaron de todo el país, una catedral repleta, donde su hijo el Padre Jonny, fue el encargado de dar el responso, entregando su descanso eterno en los brazos de Dios y siendo despedido para que nos cuide desde el Cuartel Celestial. En manos de los que continuamos en la senda bomberil, tenemos la obligación de ir empapando a todas las nuevas generaciones, de aquella frase que nos dejó grabada en nuestras mentes y nuestros corazones, “Somos una Compañía de barrio, pero como la mejor del centro”, HONOR Y GLORIA A NUESTROS MÁRTIRES.